lunes, 3 de octubre de 2016

A Matthew el visitante que llega sin ser invitado…



Songo – La Maya, 3 de oct.- Si Matthew el huracán, ese que se engorda por el Caribe ahora mismo pudiera escucharme le pediría que por favor no maltratara mucho a mi pueblo.
Con Sandy aprendimos los songomayenses de más de 30 años qué cosa era un ciclón. Fueron horas interminables de sonidos horrendos, una madrugada terrible, infernal y un amanecer desolador…
Quizá si le pido eso con vehemencia él, Matthew, me miraría con ojos piadosos y por lo menos aflojaría algo su brutal fuerza. Lo que sí es una realidad es que él, Matthew, anda por el Caribe engordando y haciéndose más fuerte. Es una amenaza real y que la tendremos que enfrentar como el mayor de los retos para vencer.
Lo que Matthew a lo mejor ni imagina es que aquí lo esperamos, ya siento ansiedad, desespero y hasta deseos que llegue entre y se vaya urgente que no me mire a la cara.
Para mí siempre será un visitante no grato por tanto lo abofetearía en el rostro sin piedad y sé que la mayoría de mis coterráneos me acompañarían para darle una bofetada gigantesca hasta hacerlo pedir perdón por venir sin ser invitado, por los destrozos, por los traumas y por todo lo malo que nos pueda dejar.
Pero si de verdad Matthew me dejara hablarle le diría en buen cubano que vaya pal ca… de mi Cuba…